jueves, 31 de mayo de 2012

¿QUE HAGO CON UNA QUEJA?

Me llego una queja de un cliente ¿qué hago con ella?, le contó un dueño de un restaurante a su esposa.

Pues ... no se, le contesto ella.

¿La boto? ... le seguía preguntando él.

La verdad ... es que yo no me meto en eso ... le respondió ella.

Al final la queja fue a dar a la basura, junto con el resto de la comida de esa jornada.

A los dos día el cliente que puso la queja llamó al restaurante y pregunto por su queja. Le dijo al dueño del local: "tuvo tiempo de revisar lo que le escribí.  En estos momentos mis compañeros y yo estamos a la espera de su respuesta ... de ello depende que sigamos visitando su local".

Eran 15 compañeros que habían ido a comer, en el cumpleaños de uno de ellos y tuvieron la mala suerte que en una ensalada les saliera una pequeña lombriz.

El asunto no iba a pasar de más sino hubiese sido por la forma descortés y grosera con la que el mesero, que les atendió, les contesto:  "¿y cómo se yo que ustedes no pusieron ese bicho en la ensalada para no pagar ...?

Como no hubo contestación del dueño del restaurante los trabajadores decidieron no volver a ir, y de paso les contaron a todos en la empresa.   Moraleja:  un cliente molesto le cuenta a 10 más su situación.


Una queja es un regalo del cliente para con la organización.  Denota en forma puntual en dónde esta fallando, y se hace en el momento y el tiempo indicado.

Recibir una queja es sinónimo de interés del cliente por seguir trabajando con la empresa, y lo único que desea es que se mejore las fallas que se cometen.

Por consiguiente, la respuesta a la pregunta: ¿qué hago con la queja?, es agradecer al cliente por ella y de inmediato tomar las acciones correctivas que permitan eliminar la molestia o insatisfacción del cliente.

Para verdades el tiempo ... buena suerte ...

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